Reunir tus Proyectos y Definir el Objetivo Comercial del Portfolio
El primer paso no es técnico, es editorial: decidir qué proyectos vas a mostrar y para qué perfil de cliente o empleador los enseñas. Un portfolio genérico que intenta gustar a todo el mundo no convence a nadie; uno que habla directamente a un tipo de proyecto y de cliente genera más contacto real.
Para cada proyecto que quieras incluir, reúne tres piezas: el problema que resolviste, cómo lo resolviste y qué resultado obtuvo la persona o empresa que contrató el trabajo. Si no tienes capturas o enlaces públicos de un proyecto, decide ahora mismo si lo sustituyes por otro o si lo describes solo como caso de estudio sin imagen. Añade también tu biografía profesional en dos versiones: una de dos frases para la portada y otra más extensa para la sección sobre ti, con tu trayectoria y tu propuesta de valor concreta.
- Cada proyecto tiene problema, solución y resultado documentados
- La biografía corta y la extendida están redactadas y revisadas
Rol: Actúa como asesor de posicionamiento profesional especializado en portfolios comerciales. Tarea: Ayúdame a decidir qué proyectos incluir en mi portfolio y con qué objetivo comercial. Contexto: Mi actividad profesional es [descríbela], estos son los proyectos de los que dispongo con su resultado real [lista cada uno], y el tipo de cliente o empleador que me gustaría atraer es [descríbelo]. Formato de salida: Una selección razonada de los proyectos que debería incluir y en qué orden, un borrador de mi biografía corta de portada y otro de mi biografía extendida, y las preguntas que aún debo responder sobre cada proyecto antes de poder describirlo bien. Restricciones: Señala si algún proyecto no aporta valor comercial y debería quedar fuera, aunque me cueste admitirlo.